La FIFA ha iniciado un proceso para establecer una nueva sociedad, FIFA Forward Enterprise (FFE), con el objetivo de organizar sus principales eventos masculinos, femeninos y juveniles. Esta iniciativa incluye la venta de un 21% de la sociedad a empresas inversoras a largo plazo. La organización ha declarado que la gobernanza y el poder de decisión permanecerán bajo su control.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, había mencionado en abril, durante el Congreso en Canadá, la responsabilidad de la entidad de liberar su potencial comercial y sus oportunidades. La valoración de esta nueva sociedad se estima en 20.000 millones de dólares, de los cuales se planea vender 4.200 millones. El propósito de la FFE es gestionar los derechos de televisión, las licencias, la venta de entradas y los patrocinios de eventos como la Copa Mundial de Fútbol.
Según un informe de Bank of America, el impacto de la Copa Mundial de Fútbol fue de 20.000 millones de dólares. Los fondos recaudados a través de esta nueva estructura se destinarían a las 211 federaciones que forman parte de la asamblea, con una distribución que podría alcanzar hasta 86 millones adicionales para cada una hasta el año 2038. Infantino ha reiterado el deseo de llevar el fútbol a todos los rincones.
Reacciones y controversia
Esta propuesta ha generado reacciones, especialmente por parte de la UEFA. El organismo europeo ha emitido un comunicado expresando su preocupación, afirmando que la medida «traspasa una línea que las instituciones gobernadoras del fútbol no deberían cruzar». La UEFA considera que la gobernanza del fútbol no debe ser objeto de comercio, especialmente sin transparencia sobre los beneficiarios económicos.
La inquietud de la UEFA se centra en la posibilidad de que la entrada de fondos de inversión en el negocio del Mundial incremente la presión para expandir las competiciones o reducir el intervalo de cuatro años entre ediciones, con el fin de maximizar la rentabilidad. Esta preocupación se alinea con desencuentros previos entre la UEFA y la FIFA respecto a la saturación del calendario internacional y la expansión de torneos impulsados por Infantino.
La FIFA, por su parte, ha negado que se trate de una privatización del Mundial. En su explicación oficial, sostiene que la nueva estructura solo afectaría la gestión comercial de sus competiciones, manteniendo el control exclusivo sobre la gobernanza del fútbol, las decisiones deportivas y el calendario internacional. La organización ha asegurado que el proyecto solo avanzará si cuenta con el respaldo de las federaciones nacionales y la aprobación de su Consejo.
Empresas involucradas y conexiones
Entre las empresas seleccionadas por la FIFA para buscar inversores se encuentran JP Morgan, OpenEconomics, BANN Ventures y Thrive Eternal. Esta última, Thrive Eternal, está vinculada a la familia Kushner. Joshua Kushner, a través de su fondo Thrive Capital, es uno de los interesados, con JP Morgan actuando como asesor financiero de la operación.
La relación entre Gianni Infantino y Donald Trump, suegro de Jared Kushner (hijo mayor de la familia Kushner y esposo de Ivanka Trump), ha sido objeto de comentarios. Esta conexión ya había generado controversia en el pasado, como en el caso de la decisión de la FIFA de retirar una tarjeta roja a un jugador de la selección de Estados Unidos, Folarin Balogun, para que pudiera participar en los octavos de final contra Bélgica. Aunque Infantino negó cualquier implicación, la medida fue interpretada como una concesión.
La fractura entre la UEFA y la FIFA se ha hecho más evidente con esta propuesta, apenas semanas después de un enfrentamiento por la retirada de la sanción a Folarin Balogun. La UEFA ha enfatizado que el alma y la gobernanza del fútbol no son activos comerciables. El pulso por el control del negocio del fútbol mundial ha entrado en una nueva dimensión con esta iniciativa de la FIFA.
La FIFA busca captar miles de millones de dólares para reinvertirlos en el desarrollo del fútbol, a pesar de las preocupaciones expresadas por la UEFA sobre la entrada de capital privado en el negocio más rentable del deporte. La organización europea ha instado a todas las federaciones nacionales de fútbol, ligas, clubes, jugadores, aficionados y gobiernos a considerar el futuro de este deporte ante esta situación.
Source: lavanguardia.com
