Creciente presión sobre el presidente de la FIFA
La presión sobre Gianni Infantino, presidente de la FIFA, ha aumentado significativamente. La UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) emitieron una carta conjunta. En ella, acusan a Infantino de haber roto la confianza en la cúpula del organismo.
Según las confederaciones, esto ocurrió con su propuesta fallida de crear una sociedad, FIFA Forward Enterprise (FFE), para explotar comercialmente las Copas del Mundo masculinas y femeninas con un 20% de capital privado. Poco después, la Asociación Transparencia y Democracia en el Deporte, liderada por Miguel Galán, presentó una denuncia ante la Comisión de Ética de la FIFA solicitando una investigación sobre el presidente.
La carta conjunta de las tres confederaciones critica el individualismo observado en el desarrollo del fútbol, argumentando que el deporte no pertenece a ningún individuo ni institución. Los presidentes Aleksander Ceferin (UEFA), Salman bin Ibrahim Al Khalifa (AFC) y Victor Montagliani (Concacaf) enfatizan que el crecimiento del fútbol es resultado de un trabajo conjunto, no de una sola persona. No cuestionan la ampliación de torneos o la adjudicación de los Mundiales de 2030 y 2034, que consideran logros compartidos.
La misiva subraya que la preocupación principal no es el dinero, sino la integridad del fútbol y de quienes lo dirigen. Afirman que el liderazgo en el fútbol no es una propiedad y que no se trata de ostentar poder para conservarlo. Las confederaciones señalan una ruptura de confianza “mediante el engaño” al colocar a un individuo por encima del colectivo que le confirió autoridad.
La carta también hace referencia a un comunicado previo de la FIFA en el que se reconocían errores, como la propuesta de privatizar parte de los mundiales. Las confederaciones consideran que lo ocurrido fue un “fallo de criterio” y no solo un “fallo de comunicación”. Critican la falta de plazos adecuados y un diseño que limitaba el escrutinio, lo que representa una “ruptura fundamental de la confianza” con las instituciones a las que la FIFA debe servir.
Se mencionan quejas sobre reuniones sin convocatorias adecuadas e informes parciales. Las federaciones demandan un liderazgo que sirva al fútbol, no que pretenda gobernarlo, y que se respete la unidad en beneficio del deporte.
Denuncia de Miguel Galán ante la Comisión de Ética
La denuncia de Miguel Galán, de 23 páginas, solicita a la Comisión de Ética de la FIFA una investigación sobre tres acciones de Infantino que, a su juicio, podrían haber perjudicado “la integridad y reputación del fútbol”. Galán no solicita una sanción en este momento, sino una investigación exhaustiva.
El primer punto de la denuncia se refiere al plan de creación de FFE, una filial que se estimaba en unos 20.000 millones de dólares. Este plan, que preveía distribuir 40 millones de euros anuales a las 211 federaciones miembro entre 2027 y 2031, fue revelado el 28 de julio y generó un rechazo mayoritario antes de ser retirado. La propia institución reconoció haber cometido “errores” y que el proceso “debería haberse gestionado de otra manera” tras una reunión en Rabat el 5 de agosto.
Galán pide que se aclare quién concibió, promovió y negoció el proyecto, así como qué asesores financieros, jurídicos o bancos de inversión intervinieron. También solicita información sobre los inversores o potenciales inversores y si se ofrecieron incentivos económicos a las asociaciones miembro vinculados al respaldo del proyecto.
El segundo punto de la denuncia aborda la creación y entrega del Premio de la Paz de la FIFA a Donald Trump el 5 de noviembre. Galán señala que esta decisión fue cuestionada por organizaciones de derechos humanos, por la Federación Noruega de Fútbol y por un grupo de 50 miembros del Parlamento Europeo. La denuncia destaca la falta de información pública sobre el título jurídico de creación del galardón, el órgano que lo aprobó, sus bases, criterios, procedimiento de selección y la partida presupuestaria.
El tercer asunto que Galán considera sospechoso de quebrantar el código ético es la retirada de una tarjeta roja al jugador estadounidense Florian Balogun durante el Mundial. La decisión, que se produjo después de una llamada de Donald Trump, permitió a Balogun jugar los octavos de final contra Bélgica, un partido que Estados Unidos perdió por 1-4. Fue la segunda vez en la historia de la FIFA que se revirtió una expulsión en una Copa del Mundo. Galán pide investigar las comunicaciones entre la presidencia de la FIFA y las autoridades gubernamentales de Estados Unidos, así como las comunicaciones internas y el expediente disciplinario completo.
Galán argumenta que la conducta de Infantino podría constituir varias infracciones, incluyendo el artículo 16 del Código Ético de la FIFA, que impone una obligación fiduciaria. También menciona el artículo 14, sobre los deberes generales del presidente, el artículo 20, sobre conflictos de intereses, y el artículo 26, que se refiere al abuso de cargo. La crisis institucional y el reconocimiento de errores por parte de la organización son elementos objetivos de daño reputacional que deben ser valorados.
Tanto la denuncia de Galán como la carta de la UEFA, la AFC y la Concacaf reflejan una creciente oposición a Infantino. El presidente de la FIFA tiene previsto presentarse a la reelección el 18 de marzo del próximo año, y las tres confederaciones están buscando un candidato alternativo que pueda reunir los 106 votos necesarios para desafiar su liderazgo.

Reacciones y futuro inmediato
La situación ha generado un debate significativo sobre la gobernanza del fútbol mundial. La carta de las confederaciones y la denuncia de Galán destacan la necesidad de mayor transparencia y rendición de cuentas dentro de la FIFA. Las confederaciones exigen un informe sobre lo sucedido, realizado por un “tercero independiente”, no por la propia FIFA o su personal.
La oposición a Infantino se ha intensificado en las últimas semanas, con varias federaciones y organizaciones expresando su preocupación. La reelección de Infantino el 18 de marzo del próximo año se perfila como un momento clave para el futuro de la organización.
Source: elmundo.es
