Infantino encarga al entorno familiar de Trump la venta del MundialInfantino encarga al entorno familiar de Trump la venta del Mundial

La propuesta de privatización del Mundial

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, mantiene su plan de vender una parte del Mundial de fútbol a empresas privadas, a pesar de las críticas. Este proyecto busca ceder el 20% del torneo internacional a inversores a cambio de 4.200 millones de dólares. Infantino ha declarado que esta es una oportunidad para impulsar el desarrollo del fútbol a nivel mundial y que debe ser aprobada por la mayoría de las 211 Asociaciones Miembro de la FIFA.

El empresario Josh Kushner, hermano de Jared Kushner y yerno de Donald Trump, será el encargado de buscar a estos inversores. Kushner, fundador de Thrive Capital, una firma de capital de riesgo, ya ha invertido en empresas como Instagram y A24. Este año, también se convirtió en uno de los propietarios de los San Francisco Giants, un equipo de béisbol. La presencia de Kushner en este proyecto sugiere una influencia de Trump en las decisiones de Infantino.

La relación entre Infantino y Trump se hizo pública en 2020, aunque su amistad se originó el 13 de junio de 2018, cuando Estados Unidos, junto con México y Canadá, fue nombrado sede del Mundial de 2026. Trump invitó a Infantino a la Casa Blanca para celebrar el anuncio. La amistad entre ambos se ha mantenido, con Infantino denominando a Trump como su «gran amigo» en el Foro Económico de Davos.

Este plan de privatización ha generado controversia. La UEFA, el organismo rector del fútbol europeo, ha expresado su rechazo unánime e inequívoco a la propuesta. Considera que el modelo es irresponsable y que fue concebido en secreto, sin una consulta significativa con las partes interesadas en la gestión del deporte. La UEFA argumenta que el fútbol no debe hipotecar su futuro en aras del beneficio económico y que los intereses de federaciones, ligas, clubes, jugadores y aficionados no pueden subordinarse a la rentabilidad de los inversores.

Infantino y Trump, tras la final del Mundial 2026.
Infantino y Trump, tras la final del Mundial 2026.AP Credit: elmundo.es

El boicot de la UEFA y otras confederaciones

La UEFA ha anunciado que ninguna de sus selecciones participará en ninguna competición de la FIFA mientras el plan privatizador del Mundial siga vigente. Esta decisión fue tomada tras una reunión urgente y representa una protesta contra el proyecto de Infantino. El organismo europeo subraya que nunca otorgará legitimidad a este modelo y que se opondrá con absoluta determinación.

La UEFA también cuenta con el apoyo de la CONCACAF, la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y Caribe, cuyos 35 miembros han mostrado su preocupación por la falta de garantías procesales. La postura de la UEFA se fundamenta en el poderío de las selecciones europeas, que han ganado 13 de las 23 ediciones de la Copa del Mundo.

El comunicado de la UEFA acusa a la FIFA de haber diseñado el proyecto sin consultar a las federaciones, ligas, clubes, jugadores y otros actores del fútbol. Califica el proceso de irresponsable y sostiene que llevar una propuesta de este alcance a la aprobación sin un debate previo es un fracaso de liderazgo. La UEFA advierte que la entrada de inversores modificaría permanentemente los criterios para tomar decisiones sobre el calendario internacional y los formatos de competición.

La UEFA considera que la Copa del Mundo no puede convertirse en un activo financiero ni tratarse como un producto de inversión, ya que es uno de los principales legados deportivos del fútbol. La entidad europea afirma que no concederá legitimidad a ningún modelo que permita vender activos cuya gestión ha sido confiada temporalmente a las instituciones del fútbol. La participación de las selecciones afiliadas a la UEFA solo se reanudará si la propuesta se abandona íntegramente y se establecen garantías formales contra futuras operaciones de privatización.

Implicaciones y controversias

La decisión de la UEFA crea un escenario de incertidumbre para el Mundial de 2030, que será organizado por España, Marruecos y Portugal. Si el boicot se materializa, el torneo podría verse afectado por la ausencia de las 55 selecciones europeas, lo que impactaría tanto en el aspecto deportivo como en el comercial, incluyendo los ingresos por derechos audiovisuales, patrocinio y venta de entradas.

Además de la controversia por la privatización, la relación entre Infantino y Trump ha sido objeto de escrutinio. También se ha mencionado un incidente durante el Mundial.

Los oponentes políticos de Trump han anunciado su intención de abrir una investigación sobre el papel de ambos durante el Mundial. Jamie Raskin, demócrata de la Comisión Judicial de la Cámara de Representantes, ha declarado que se está examinando una campaña de la FIFA para obtener favores especiales del presidente Trump, mientras se cobraban precios exorbitantes a los consumidores estadounidenses durante el Mundial.

La UEFA, sin embargo, considera que este planteamiento no es una decisión democrática, sino un modelo de gobernanza basado en la intimidación y la coacción.

Source: abc.es

Lucía Fernández

Redactora de deportes especializada en fútbol español y europeo.

Por Lucía Fernández

Redactora de deportes especializada en fútbol español y europeo.