Alpe d’Huez, un escenario histórico en el Tour de Francia
Alpe d’Huez, un puerto emblemático en la historia del Tour de Francia, se convirtió una vez más en el centro de atención. Este lugar, conocido por sus 21 curvas y la masiva afluencia de aficionados, es considerado un punto de peregrinación para los amantes del ciclismo. En cada edición en la que forma parte del recorrido, miles de seguidores se congregan en sus laderas días antes de la llegada de los corredores, transformando la montaña en un espectáculo vibrante con música, autocaravanas y banderas.
La ascensión a Alpe d’Huez no es solo una prueba deportiva, sino una fiesta que permite a los ciclistas alcanzar una nueva dimensión. La atmósfera que se vive en sus rampas es descrita como una experiencia única, que pocos deportes pueden ofrecer. Ciclistas de la talla de Carlos Sastre, Geraint Thomas y Marco Pantani han dejado su huella en esta montaña.
Pogacar domina la etapa alpina
En esta ocasión, Tadej Pogacar se sumó a la lista de ganadores en Alpe d’Huez, cuatro años después de la última ascensión. El corredor esloveno, que había perdido una oportunidad previa en 2022, buscaba grabar su nombre en la ‘Montaña Mágica’. Desde los primeros momentos de la jornada alpina, el equipo UAE dejó clara su intención de conseguir la victoria de etapa, imponiendo un ritmo que no dio margen a sorpresas. El esfuerzo del equipo fue recompensado con la victoria de Pogacar, quien además batió el récord establecido por Marco Pantani.
La victoria de Pogacar en Alpe d’Huez fue descrita como una exhibición de época. El esloveno no atacó de forma convencional, sino que aceleró desde la base de las 21 curvas míticas, superando a más de 20 corredores fugados, incluyendo a escaladores como Sepp Kuss, Lenny Martínez y Richard Carapaz. Logró remontar una ventaja de 3:30 que llevaban estos ciclistas. Su ascensión, que dejó el récord de Pantani de 36:40 (1995) en 35:24, a más de 23 kilómetros por hora, fue un testimonio de su poderío y superioridad.
El equipo UAE, a pesar de estar visiblemente debilitado por enfermedades que afectan a parte de sus ciclistas, logró controlar la situación. Las enfermedades han llevado a sus corredores a adoptar una actitud más defensiva, ya que el ritmo en las subidas se vuelve demasiado exigente para organismos castigados por la fatiga y los virus. Sin embargo, en un ejercicio de supervivencia, han logrado superar las jornadas con éxito.
La frustración de Carapaz y la batalla por otros maillots
Mientras Pogacar celebraba su victoria, Richard Carapaz terminó la etapa visiblemente molesto. El ciclista ecuatoriano, que cruzó la meta en tercera posición, expresó su enfado en los micrófonos, acusando a Lenny Martínez, su compañero de fuga, de haberle cerrado en la última curva para superarle en la llegada. Carapaz afirmó con contundencia que la acción de Martínez fue descortés y que hay cosas que no se respetan en la carrera. El corredor del EF fue protagonista en la jornada, luchando por la victoria hasta el final.
La jornada también fue escenario de una batalla paralela por el maillot verde y el de lunares. Mientras los hombres de la general reservaban sus fuerzas para los últimos kilómetros, los aspirantes a estos maillots se lanzaron desde el primer tramo de la etapa. Richard Carapaz y Valentin Paret-Peintre fueron los principales agitadores en el Col Bayard y el Col du Noyer, añadiendo profundidad a la carrera.
En cuanto a otros competidores, Remco Evenepoel volvió a superar a los escaladores, llegando a 2:29 de Pogacar, unos segundos por delante de Del Toro, Paul Seixas y Skeljmose. Por otro lado, Juan Ayuso tuvo una jornada difícil, cediendo una cantidad significativa de tiempo y cayendo al séptimo puesto de la clasificación general.
La cima de Alpe d’Huez, que ha albergado más metas en la historia del Tour, fue testigo de la proeza de Pogacar y de cómo se reordenaba la clasificación por detrás el 24 de julio de 2026.
Source: marca.com
